Mis predicciones tecnológicas del año 2013

A finales de 2012, Javier Fernández, co-fundador y CTO de TouristEye y compañero de carrera propuso hacer una lista con diez predicciones tecnológicas para el año nuevo que se nos venía encima. Un año después, tras analizar lo que cada uno trató de predecir, resulta que ¡yo fui quien más acertó! La verdad es que muchas de mis predicciones no fueron muy atrevidas, y quizás por eso acerté tantas. En cualquier caso, es interesante volver a echarles un vistazo y analizarlas. Vamos a ello.

1. Los dispositivos con NUI como el Leap Motion o Kinect empiezan a cuajar en más ámbitos. Microsoft lanza Kinect Fusion abierto a los desarrolladores, y una versión de Kinect con mayor definición en los mapas de profundidad.

Si trabajas con este tipo de dispositivos, puedes ver claramente que hay mucho futuro en ellos. La tecnología de Leap Motion ya está integrada en una gama de portátiles de HP; el nuevo Kinect es una cámara time-of-flight en lugar de luz estructurada, lo que le da mucha mayor definición; y Kinect Fusion ya está en manos de los desarrolladores. Pero además de todo esto, Apple ha adquirido la compañía detrás del Kinect original, Primesense. Desde luego, hay futuro.

2. Apple actualiza sus mapas corrigiendo el 80% de los errores geográficos. Sigue sin ser suficiente para vencer a Google Maps. Nokia deja de dar soporte a Here en iOS.

Y así ha sido. Los mapas de Apple están corregidos casi en su totalidad, son más rápidos y hasta consumen menos datos. Hasta han lanzado una versión de escritorio para los usuarios de Mac. Sin embargo, Google Maps sigue siendo imbatible. La compañía de Montain View no se quedó de brazos cruzados y adquirió Waze, un GPS social con el que se predice el tráfico en tiempo real de manera muy fiable gracias a las aportaciones de sus usuarios. Nokia eliminaba Here de la Apple Store días antes de que acabara el año.

3. iOS 7 se carga el skeumorfismo en la mayoría de las aplicaciones nativas y vuelve a ponerse a la altura de lo que se espera.

En la WWDC de junio Apple nos desvelaba la nueva versión del su sistema operativo móvil con un lavado de cara y multitud de funcionalidades nuevas. El rediseño fue tan radical que causó bastante polémica al principio. Sin embargo, meses después, podemos decir que iOS 7 está a la altura de lo que se esperaba, y representa el futuro de Apple.

4. Windows 8 sigue sin ser mayoritario entre los usuarios particulares y prácticamente ignorado en el sector profesional (tanto público como privado). Microsoft se hace caquita.

La tasa de adopción de Windows 8 ha sido mucho menor de la esperada en Redmond. Durante el año, Microsoft lanzó una actualización más completa, Windows 8.1, sin embargo, Windows 7 sigue siendo mayoritario tanto en el sector particular como en el empresarial (donde incluso sigue reinando Windows XP). Windows 8 ha sido considerado como el nuevo Windows Vista (incluso por sus propios empleados), probablemente el peor sistema operativo de la compañía.

5. Google tira la toalla con Google+ y lo orienta a lo único útil de la plataforma: los hangouts.

Efectivamente, ésta no la acerté. De hecho, nunca habría pensado que Google impondría más todavía su red social en el uso de sus servicios. Youtube ha sido el último en sumarse a las aplicaciones que necesitan una cuenta en G+, y últimamente hemos visto como Google va a permitir que cualquiera te mande un email a través de su red social. Si seguimos esta progresión, pronto tendremos que estar registrados en G+ para poder buscar en Google. En fin, aquí os dejo mi opinión sobre Google+.

6. Google mejora considerablemente sus apps en iOS y empieza a reinar en servicios en la plataforma de Apple.

Cuando Apple decidió eliminar Maps y Youtube de manera nativa en iOS 6 muchos se llevaron las manos a la cabeza. Sin embargo, Google lo vio como la gran oportunidad para mejorar sus aplicaciones y crear un ecosistema digno en iOS que atraiga cada vez más usuarios. Y los usuarios, los mayores beneficiados.

7. A final de año podremos hacer un post con chorraditas que funcionan con NFC, pero seguiremos sin usarlo para nada serio. La mayoría de usuarios de Android seguirán defendiéndolo como una gran ventaja, pero no lo usarán nunca.

Y un año más, el NFC no ha conseguido despegar, aunque esté integrado en la mayoría de los dispositivos Android de alta gama. De hecho, parece que ahora el futuro va a estar en el BLE, que está en boca de todos de manos del iBeacons de Apple. ¿Llegará el NFC a usarse globalmente algún día?

8. En España seguimos sin tener un sistema para ver contenidos en streaming digno y asequible.

Y así es. Mientras Netflix se va expandiendo a nivel mundial, aquí nos encontramos con que una de las apuestas más solidas a nivel nacional. Youzee,  cerraba en octubre sus puertas. El único jugador serio es ahora mismo Canal+ con su plataforma digital propia, Yomvi. Sin embargo, sigue sin tener precios o catálogo como el de Netflix.

9. Universidades privadas en España empiezan a cerrar y las públicas cierran decenas de titulaciones minoritarias y a dejar de pagar a sus trabajadores para evitar el cierre.

Me alegro de no haber acertado ésta, aunque la Universidad en España está en uno de sus peores momentos. Cada vez más politizada, cada vez con menos recursos y cada vez con más deudas. Sin ir más lejos, en la Universidad Politécnica de Madrid, donde estudié, despidieron a 301 trabajadores del personal de administración y servicios.

10. En España se seguirá invirtiendo solo en startups con modelos de negocio tradicionales o que copien a startups americanas; ni un business angel se la jugará poniendo pasta en algo rompedor.

Quizás esta fuera fruto de mi frustración emprendedora en el momento de escribirla. El panorama emprendedor en España parece que se está estabilizando y cada vez proyectos más innovadores están saliendo a la luz. Me alegra no haber acertado.

Y este año el juego se repite, así que en mi próximo post analizaré las predicciones que he hecho para 2014. ¿Tendré tanta suerte como este año?

¿Es el momento del control por gestos?

Levanta un brazo al aire y agítalo para cambiar de canal. Deja tu smartphone encima de la mesa y saluda para contestar una llamada. Alza ambas manos abiertas y ciérralas mientras las acercas, para minimizar el tamaño de la pantalla y ver como aparece un menú. Llamadme clásico, pero yo no lo veo.

Llevo pensando en escribir sobre esto desde que vi la presentación de la Xbox One, y toda la integración gestual con Kinect que trae su interfaz de usuario; pero hasta que no he leído que Apple podría estar interesada en adquirir la compañía responsable de la versión original de Kinect, PrimeSense, no me he puesto frente al teclado.

No me malinterpretéis, soy un gran fan de dispositivos como Leap Motion y el propio Kinect, así como de todas las ideas novedosas y posibilidades que nos ofrecen. Sin embargo, creo que el control por gestos que estamos viendo hoy en día no se está aplicando de manera correcta.

El problema que tienen interfaces como la que plantea Microsoft es que existe una disonancia dimensional. Os pondré un ejemplo: cuando utilizamos un ratón con nuestro ordenador, estamos transformando gestos que se realizan sobre un plano en movimientos del cursor sobre la pantalla, en una interfaz plana: es decir, nuestro cerebro ve que hay una relación 2D → 2D. Sin embargo, las aplicaciones de las que hablaba al principio de este post transforman gestos realizados en el espacio, que es tridimensional, en acciones aplicadas sobre el mismo tipo de interfaces sobre la pantalla, interfaces planas. O lo que es lo mismo, fuerzan una relación 3D → 2D que es completamente antinatural.

Para que las aplicaciones con control gestual lleguen a tener una verdadera interfaz natural de usuario es necesario que exista una relación 3D → 3D que sea suficientemente clara. Hemos visto este tipo de interfaces en Minority Report, Avatar o en Iron Man y todas cumplían este requisito. Nosotros todavía no tenemos hologramas que representen un espacio tridimensional delante de nuestros ojos, pero ya hay iniciativas que están haciendo un uso mucho mejor del control por gestos. Echadle un ojo a Greenhouse, un toolkit con multitud de herramientas que facilitan a los desarrolladores la tarea de interpretar gestos.

El no respetar esta relación 3D → 3D hace que tengamos la sensación de que el control gestual no aporta nada nuevo (salvo en casos específicos, como los que soluciona la startup española Tedcas en entornos médicos). Desde luego, forzar el uso del control por gestos puede acabar siendo contraproducente para esta tecnología.

Pero yo soy optimista. Microsoft ha dado el primer paso y no tardará en encontrar situaciones en las que los gestos tengan más sentido. Y si se consuma la compra de PrimeSense por parte de Apple, pronto veremos cómo la tecnología detrás de Kinect o Leap Motion estará integrada en dispositivos de consumo de manera masiva, y será el impulso definitivo para los desarrolladores de interfaces naturales de usuario.

¿Qué opináis vosotros? ¿Usáis habitualmente el control por gestos? ¿Lo habéis probado?