Google, ¿qué estás haciendo?

Google ha sido el mayor abanderado en la historia del progreso en internet. Productos innovadores, útiles, amigables y, sobre todo, gratuitos, han hecho que nuestra experiencia en la red sea cada vez mejor. Precisamente su ecosistema de servicios web ha sido clave en el éxito de su sistema operativo móvil, Android, ya que una de sus prioridades ha sido transformar dichos servicios en aplicaciones móviles integradas completamente y, por supuesto, gratuitas (ya hablaremos algún día de si la definición de gratuito que tiene Google es el la misma que en la RAE).

Esta estrategia es bastante diferente a la adoptada por Apple, por ejemplo, y en menor medida por Microsoft. Éstos se centran más en ofrecer una plataforma rentable en la que otros desarrolladores diseñen aplicaciones con las que puedan ganar dinero, en lugar de ofrecer ellos mismos multitud de servicios sin coste para el usuario (quizás eso sea uno de los motivos que haya propiciado que los usuarios de Android sea muy reacios a pagar por aplicaciones de menos de un euro). Conscientes de que todo el ecosistema de aplicaciones que ofrecen les aporta un valor añadido frente a otras plataformas, para poder mantener su ventaja competitiva, Google ha ido ampliando su catálogo de ofertas a base de comprar multitud de startups que ofrecían servicios en la red o que desarrollaban aplicaciones móviles.

Hasta aquí todo parece perfecto: prácticamente cualquier startup sueña con que Google venga con un saco de billetes a comprar la compañía. Sin embargo, cada día nos encontramos con más casos en los que la compañía de Montain View decide adquirir una startup (independientemente de si le hacía la competencia o no) para descontinuar sus productos y abandonar a sus usuarios a la deriva. Quizás el caso más sonado últimamente haya sido el de Sparrow: una increíble aplicación para iPhone y para Mac que funcionaba a las mil maravillas y que era continuamente adulada por toda la prensa tecnológica. Google la compró e inmediatamente dejó de darle soporte. ¿Qué sentido tiene que hagan esto? Puede que Sparrow pudiera haber llegado a ser algún día un pequeño competidor de Gmail, pero ¿qué ocurre con la multitud de compañías que ni siquiera molestaban al gigante? ¿Para qué comprarlas para luego privarnos a los usuarios de la tecnología?

Por otro lado, ¿qué ocurre cuando rechazas una oferta de compra por parte de Google? Que corres el riesgo de que te pongan en su lista negra y caer olvidado en el olvido; al fin y al cabo, si no te pueden encontrar en Google, estás perdido. El fundador de Zlio cuenta como el tráfico de su web bajó en un 90% tras rechazar una oferta de compra de Google y buscar capital en otro sitio, lo que obviamente acabó con ellos.

Pero las sorpresas no solo llegan en este tipo de acciones. Hace unos días decidieron lanzar su nuevo producto, Google Keep: una aplicación para tomar notas. Sí, una aplicación para tomar notas. Sólo unos días antes del lanzamiento de Google Keep, anunciaban que Google Reader, el lector de feeds más popular del mundo (y que muchos usuarios devoradores de información, como yo mismo, usamos a diario para clasificar y ordenar todas nuestras fuentes), cerraría el 1 de julio. Que alguien me lo explique, por favor: ¿qué sentido tiene cerrar un servicio que es líder indiscutible en su sector, como es Google Reader, y casi a la vez lanzar una aplicación en un sector tan saturado como el de tomar notas (con algunos grandes como Evernote)?

Y lo peor de todo es que intentarán seguir intentando forzar que usemos Google+ a toda costa, negándose a admitir que han fracasado en la web social, y obligándonos a crearnos una cuenta en su red social aunque solo quieras escribir un blog… Google, ¿qué te está pasando?

Samsung, contra todos

Si hay una compañía que ha sabido aprovechar el tirón de Android, ésa ha sido Samsung. Ya sea “inspirándose” en la competencia o marcando el camino a seguir por la industria, ha sabido, mejor que cualquier otro fabricante, posicionarse como referencia. El gigante coreano ha llegado a ser líder en el mercado de la telefonía móvil, sobre todo, gracias a sus modelos Galaxy; los de alta gama.

Samsung ha conseguido hacer algo que muchos grandes no consiguen: aprender de sus fallos e identificar sus virtudes a gran velocidad, lo que les ha servido para que sus productos fueran siendo cada vez más parecidos entre sí, y más funcionales. De aquí ha surgido hasta una línea de productos que ellos mismos han popularizado, los “phablet“: su particular concepto entre teléfono y tablet.

Aunque parece que lo más lógico podría ser que Google se pusiera un pin por el éxito de Samsung, que es el máximo referente en Android, parece que no están del todo cómodos. Es posible que este sea el motivo por el cual decidieron atacar el mercado lanzando su nuevo smartphone (el Nexus 4) a un precio más que rompedor, la mitad que el de los Galaxy de alta gama. ¿Buscaba Google quitarle el trono de Android a Samsung? Viendo las ventas del iPhone 5 y el tremendo éxito del Nexus 4 (problemas de distribución, incluidos), podemos deducir que el único perdedor fue el Samsung Galaxy S III… ¿Necesita acaso el gigante de Montain View que la marca Android predomine sobre Samsung?

Hemos visto durante los últimos años la lucha encarnizada que Samsung y Apple han tenido, dentro y fuera de los tribunales. Sin embargo, al observar el número de aplicaciones propias que Samsung está preinstalando en sus dispositivos que le aportan un valor añadido con respecto al resto de Androids; o la llamativa keynote en la que presentaron el Galaxy S IV, y en la que evitaron por todos los medios decir la propia palabra “Android”; me inclino a pensar que los coreanos empiezan a defenderse de otros fabricantes además de Apple.

Samsung está viviendo un momento dulce, sus cifras lo avalan. Pero me da la sensación de que este año su dispositivo estrella va a estar en la sombra del nuevo que presente Google, del nuevo que presente Apple, y peleando con algunos actores que han vuelto a la escena en el ecosistema Android: Sony y HTC.

Y vosotros, ¿creéis que la inversión millonaria en publicidad de Samsung (burlándose de Apple, por ejemplo) servirá de algo? ¿Será este año tan exitoso para Samsung? ¿Se atreverá algún día Samsung a lanzar una versión propia de Android, como ya hizo Amazon?